Hoy quiero compartir un post dirigido especialmente a directivos. Su autor, Rodrigo Jiménez, Responsable del Área de Seguridad de la Información de Necsia, revela en él los retos del liderazgo actual.

En 2013 y ante la persistente coyuntura económica, los directivos, sobretodo ligados a áreas tecnológicas (CIO, CTO, CISO), van a necesitar nuevas herramientas para permitir que el tren siga moviéndose con presupuestos más ajustados y eficientes. Para ello hay que buscar nuevos paradigmas que permitan generar vínculos más fuertes con empleados, socios de negocio y sociedad, entendiendo que los paradigmas en los que se ha construido el pasado, no serán el camino hacia el futuro.liderazgo

Una opción muy válida, ya probada y con resultados óptimos es posicionar a las personas como punto clave.

Para ello, se pueden identificar los siete comportamientos y habilidades:

  1. Comprometerse a liderar. Poner todo lo demás en segundo lugar y hacer ver que todo lo que se necesite llevar a cabo se logrará a través de la gente, por la gente y con la gente.
  2. Liderar de forma menos analítica. No se trata de confiar siempre en los superiores y en su capacidad de análisis para llegar a la mejor solución posible. Una mejor opción puede ser actuar en colaboración.
  3. Potenciar el lado más afectivo/cariñoso. Se puede lograr una mayor influencia rebajando el control y permitiéndose ser vulnerable a crear vínculos profundos y personales que proporcionan la capacidad de inspirar a la gente, tanto dentro como fuera de la organización (confianza).
  4. Forjar relaciones justas para obtener resultados. Es positivo incrementar el tiempo y energía destinada a la gestión de relaciones personales, escalables en el tiempo, que existen en todos los ámbitos: interno, socios de negocio, clientes y sociedad.
  5. Potenciar la comunicación. Entender que los valores deben estar presentes siempre, en cada acción y decisión, y es necesario identificar constantemente las ventajas que conlleva. Es fundamental repetir mensajes que incorporen los valores corporativos, así como asegurarse que el mensaje no sólo se entiende, sino que se siente.
  6. Inspirar a otros. Dejar claro a las personas que están involucradas en una causa convincente más grande que ellos mismos y que su contribución será valorada y reconocida.
  7. Desarrollar personas, no sistemas. Es vital hacer crecer a las personas que tenemos alrededor, algo que se verá traducido en un aumento de capacidad para lograr objetivos y permitirá, a su vez, preparar la próxima generación de líderes.

Mediante el desarrollo de estas habilidades, se pueden lograr beneficios tales como:

  • Reducción de costes, así como una mejora de la productividad.
  • Alineación de las inquietudes de las personas, empresas y clientes.
  • Dejar de actuar de forma reactiva para actuar en un entorno de transformación constante, siempre alineados con el negocio y la sociedad.
  • Mejorar la competitividad del negocio.
  • Conseguir que nuestro equipo esté altamente motivado y disminuya la rotación.

¡Exploremos nuevas realidades!