Antecedentes

A principios del siglo XIX arrancó la primera revolución industrial, que se fundamentó en varios factores: una fuente de energía nueva, el carbón, para alimentar un avance tecnológico; la máquina de vapor, una nueva manera de comunicación fruto de la imprenta movida por el vapor; la prensa y la proliferación de edición de libros, el ferrocarril; en definitiva se inicia la era del carbón como motor de dicha revolución. Innovación revolución industrial

A comienzos del siglo XX arranca la segunda, fundamentada  esta vez en el petróleo como nueva fuente preponderante de energía y con él el automóvil como nuevo sistema de transporte, el cual genera la posibilidad de creación de nuevos barrios en los suburbios con su consiguiente actividad constructora, además de la necesidad de enormes autopistas que se despliegan décadas después, un gran despliegue de teléfono como principal elemento de comunicación… es la era del petróleo.

La nueva era de las renovables

Como nuevo pilar energético, frente al carbón y petróleo anteriores, en la tercera revolución las energías predominantes serán las renovables. Estas generarán empresas tecnológicas en general e innovadoras en particular, así como empleo en sectores relacionados.

Se prevé que en 2020 la Unión Europea obtendrá de energías renovables el 30% de su electricidad.

En 2020 la eólica llegará previsiblemente al 17% de consumo en la misma zona, mientras que hoy se sitúa alrededor del 5%. La energía geotérmica se ha incrementado un 20% en los últimos 10 años. La biomasa generará previsiblemente el 20% de la energía en 2050…

Lo  más importante es señalar sus efectos sobre el empleo y sobre la creación de nuevas empresas del ámbito de la innovación, ya que estas nuevas fuentes de energía se están explotando, como todas en sus inicios, de una manera poco eficiente.innovación y tercera revolución industrial

Como dato, comentar que en Alemania a mediados de la década pasada la fuerza laboral empleada en las renovables igualaba a la empleada en la suma de todas las energías convencionales (carbón, petróleo, gas y nuclear), pero lo más relevante no es esto, sino que el porcentaje de las renovables sobre las convencionales sólo era del 10%.

En España también se están dando grandes pasos en la adopción de las renovables; se considera que dan trabajo a 188.000 personas y que emplean a más de mil empresas.