Expansión Catalunya recoge hoy mi opinión sobre la nueva tendendia de comunicación dentro de las empresas, las Redes Sociales Corporativas, que poco a poco están desbancando al e-mail. Os invito a leer el artículo. 

Ya sé que proclamar esto empieza a no ser innovador, pero llevo tanto tiempo comentándolo y todavía, a pesar de las evidencias, muchos me contestan que estoy  equivocado.

Hasta los años 90 teníamos cuatro maneras de comunicarnos internamente en la empresa (reuniones, teléfono, fax, carta).  Apareció entonces el correo electrónico y pronto se convirtió en el principal medio de comunicación desde un punto de vista cuantitativo. Permitía sustituir primero al fax y finalmente  al correo ordinario al poder adjuntar gran cantidad de documentación. Fue un avance importante, pero no cambió sustancialmente la manera de comunicarse, además encajaba bien en el modelo de empresas de finales de siglo: piramidales y en un mundo web 1.0.

Hoy veinte años después, las empresas “modernas” son desde el punto de vista jerárquico planas, persiguen el desarrollo de la inteligencia colectiva y se mueven en un entorno digital de web 2.0.(social). ¿Nos parece todavía que el correo electrónico es la herramienta ideal de colaboración en este tipo de sociedades?  De hecho en este modelo de empresas, lo está dejando de ser: se implanta en ellas redes sociales corporativas con diferentes nombres.

Como siempre hay organizaciones que por su ADN innovador se están lanzando primero, habrá otras que esperarán a ver los resultados de aquellas, y finalmente otras cuyos directivos arrancarán con estos conceptos cuando los primeros estén apostando por nuevas formas de comunicación y colaboración (comunicación virtual, hologramas…?).

Pero ya se conocen las ventajas del uso de una red social corporativa y lo cierto es que los números hablan por sí solos. En una encuesta realizada en USA después de un año usando este nuevo canal, los resultados apuntaban a un 34% de reducción del tiempo para encontrar información, un 27% de reducción en envío de emails y las compañías aseguraban que  habían reducido en un 27% las tareas duplicadas. Por otro lado, las empresas han logrado incrementar la colaboración en proyectos y su productividad en un 37%, a la vez que la satisfacción de los empleados había aumentado en un 30%.

Pero además de aprovechar la inteligencia colectiva, promover una cultura de ideas y reducir costes a la hora de mantener a los trabajadores informados, formados y alineados, la implantación de una red social corporativa mejora el clima laboral, ya que los empleados tienen un espacio común donde pueden conectar con otros perfiles con intereses similares.

Después de lo comentado… ¿seguro que estoy equivocado?